Solo unos besos mas.
Yo no sé si de curiosidad
se haya muerto el gato,
o si realmente aprendes
de los errores.
Pero te quiero cometer,
quiero meter la pata hasta el fondo
y llenarme de tierra
para luego gritarme a mí misma
un te lo dije.
No, no pareces ser de esos
que te ayuda a levantarte;
no tienes cara de querer
caminar de la mano por los callejones.
Eres de esas personas que sonríe
y te pone a girar el mundo
en sentido contrario
hasta que te marees
y no te quede de otra
que sonreír como tonta.
Abrazarte
es como estar en el bordecito del abismo,
con alguien con ganas de empujarte al vacío.
Eres la sensación de vértigo
en mitad de un abrazo,
y yo funambulista
entre tus manos.
Eres las ganas
de huir
y de regresar
por el mismo camino.
Eres camino.
Lleno de baches y piedras.
Y yo he tropezado con cada una
y las he guardado en un bolsillo,
como quien va guardando recuerdos
en una cajita.
Haces de diciembre
el mes más cálido
de todo el año.
Tu boca es pura contradicción
y yo nunca he sido buena
tomando decisiones.
Tengo el capricho de querer salvarte,
de salvarnos;
o de saltar al precipicio
aunque no nos hayan crecido
las alas.
Cierra los ojos,
te prometo que no va a dolernos
ser felices por un rato.
Trajiste guerra,
mordidas,
caricias,
y miedos
a esta paz
y yo ya he olvidado
las banderas blancas.
Eres una canción desafinada
y quiero subirte todo el volumen
hasta aprenderte de memoria,
aunque nunca haya sabido cantar.
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