viernes, 30 de octubre de 2015

Lo mas lejos a su lado

Hace tiempo que le he pedido a mi cabeza
que por favor deje de influenciarse de mi corazón,
porque así no voy a ningún lado.

No voy a negar que entre verso y verso
esperaba la solución a esta manía tan tonta
de escribir con sentimientos
lo que no me sale decir con palabras,
de escribir pensando en ti,
refugiándome en estar.
De revivir ,
uniendo vocales y consonantes,
ese ''nosotros'' que se siente correcto pero no lo es
(para ti).

domingo, 18 de octubre de 2015

Te describo y asi me despido.

Era la musa del cuento
la rosa del Principito
la Maga de Cortázar
la Gioconda de Da Vinci
la que convertía en poesía cualquier lugar
sólo con pisarlo.

La que incendiaba corazones 
con el rojo de sus labios
y no sabía lo que era
rendirse a la tercera.

La mujer con sonrisa de niña
la que iba vestida para matar,
la que se bebía la tristeza
en vasos de ron.

Ella era la chica que esperarías una vida entera
con la que soñarías despierto,
-la inalcanzable-.

Por la que pondrías el mundo a sus pies
aunque no tuvieras ni puta idea
de cómo conquistarlo.

La que transformaba cualquier estación
del año
en primavera
si le daba por usar vestido.

La que llevaba bajo la falda
París
Roma
Venecia
y el mismísimo Vaticano.

La que te tomaba de la mano
y te hacía recorrer
en una noche
el planeta entero.

La que subrayaba los libros
y llenaba las noches frías 
con canciones de ExtremoDuro

Ella era
-es-
la chica de la que te enamorarías
y por la que dejarías todo
si por una vez 
en la vida
al fin
te atrevieras. 

lunes, 12 de octubre de 2015

Por el gusto

Unas cien veces

Hay mujeres
que son estaciones de (d)año,
tormentas torrenciales en agosto y estufa
en un diciembre lleno de abandonos.

Hay mujeres
que son pájaros sin alas en un cielo lleno
de recuerdos,
fieras carnívoras al acecho de las ganas 
y de esa falta de poder ante la tentación
que solo es deseo confundido.
Hay mujeres que son mariposas abstraídas esperando a que
cierres todas las puertas
para acariciarte las mañanas a través 
de la ventana,
para sacudirte la mirada en cualquier
dirección ajena a tu rostro.
Hay mujeres de ojos castaño
con alma de gata. 
Hay mujeres de ojos verdes 
con alma de zorra.

Hay mujeres
que son signos de interrogación abierta,
tres exclamaciones siguiendo
una huida.
Un ladrido de madrugada.
Hay mujeres
que justifican el silencio.
Hay mujeres 
que excusan la poesía.

Hay mujeres
que son aeropuertos alejados
de los que solo salen aviones de mentira, 
puertos marítimos
en los que vuelves a ser otra vez tú, 
estaciones de tren
donde se cruzan tantas contradicciones
que encuentras paz.

Hay mujeres
que suenan a herida al tocarlas
y te hacen desear la muerte antes que ellas.
Hay mujeres 
que huelen a limpio, a cuerpo inerte
y te hacen desear invadirles el corazón
 y el pecho con la brutalidad de un ejército de flechas.

Hay mujeres
que desordenan tus huellas cuando aparecen
y te hacen desear encontrar tu camino
sobre su columna vertebral.
Hay mujeres 
que no se esconden, que quieren sin escarcha en los ojos, 
que saben a sed, 
y esas, 
esas te hacen desear quererlas toda la vida.

Hay mujeres 
que esperas siempre 
porque nunca llegan.
Hay mujeres 
que están en todos los lugares que ocupas 
menos en tus manos.

Hay mujeres 
que son primeras y únicas,
que sobrevuelan el suelo que pisan los demás, 
que son azules y ocupan un sitio 
diferente al resto

Hay mujeres 
que crees por encima de todo 
y por encima de todo deshacen tus creencias, 
que son tiernas, ciertas y dulces, 
y con su ternura, certeza y dulzura 
parten tu inocencia en dos.

Hay mujeres 

que abren tus ojos con un soplido de magia 
y en el siguiente truco desaparecen, 
como la suerte.

Hay mujeres 
que te enseñan la moneda por las dos caras: 
te besan negándote, 
se marchan mientras te nombran, 
se quedan en silencio 
y desde otros recuerdos te afirman.
Que solo conocen la palabra derrota 
en tu boca.
Que solo conoces la palabra victoria 
en su boca.
Que te aman mientras te olvidan 
y olvidándolas las amas.

Hay mujeres 
que quieres y no puedes, 
que son tanto que no son bastante, 
que dándote lo que necesitas olvidan lo que deseas. 
Mujeres contra las que no hay razones 
que encajen 
y conviertes en huida 
para darles un sentido

Hay mujeres 
que son aves de paso, 
bodas de un día, 
amores que salvan tu vida en una noche, 
postres eternos en medio de una prisa carnal, 
engaños a la rutina, 
tu alma animal rendida al instinto de supervivencia

Hay mujeres 
que aparecen como los aciertos: 
a tiempo y sin esperarlas. 
Que se atreven y se quedan y tienen 
el pelo del color de tu almohada,
que se agitan y temes y dan la vuelta 
a tus excusas convirtiéndolas en motivos. 
Que te aman sin evitarlo y amas sobre todo por supuesto.

Y 
estoy 
yo.
Que soy una en todas esas mujeres

Y 
estás
tú.
Que eres todas esas mujeres en una.


Elvira Sastre Sanz

jueves, 8 de octubre de 2015

Me gustas

Me gusta que me quieran sin que me entere
que me abracen con miradas
y me besen con versos.

Me gusta empaparme con libros
y bailar bajo la lluvia,
escuchar música con los audífonos puestos
y perderme.



          
Me gustan las personas que tienen la palabra adecuada
en el momento adecuado.

Me gustan las duchas de agua ardiendo
en el mes de Febrero
y el color azul.

Y me gustas tú,
tus ideas y la forma que tienes de ver el mundo,
el color de tus ojos
y lo bien que me haces sentir
con tan solo estar.