martes, 19 de julio de 2016

19/07/2016

Te he llorado de todas las formas posibles así que sí sé lo que es permanecer todo el tiempo en el embudo de las lágrimas desde el estado que quema el corazón fundido hasta el líquido en el que se convierte y derrama por el rostro.
Te he llorado cada lágrima del mundo, así que no me hables de dolor si no eres capaz de permanecer en pie con el mundo destrozado por dentro.
Algunas lágrimas cuentan historias. Por ejemplo las mías, cuando amanezco creativa y me asomo a la cocina, charlan frustradas sobre cómo no pueden evitar romperse al contacto con el vapor de las cebollas.
Otras, que conozco, callan palabras y no imaginas todo el peso que cargan pero te das una idea del qué por lo transparentes que se observan al caer por las mejillas.
Algunas lágrimas están peleadas con el mundo. Salen y se largan sin avisar y te dejan el alma seca por dentro.
Las de rabia, las de furia. Las que asesinan con los ojos. Las de las heridas de fuego por el ego roto.
Las lágrimas más suaves son las que acaricias del rostro de un hijo cuando se ha inundado de tristeza. Las lágrimas del corazón roto que se repara al momento con un abrazo y una multitud de besos mágicos.
Lágrimas inexistentes. Invisibles. De cristal que se incrustan en el corazón herido de quien se tragó una pena y nunca la gritó hacia el mundo.
Lágrimas de hipocresía tan maquilladas como el rostro detrás de la máscara de quien te escupe la mentira.
Lágrimas añejas que saben a ron. De las que jamás lloras hasta que un día alguien llega y te perfora el corazón que contiene la barrica llena de vino amargo acentuado con olvido.
Las lágrimas nunca son de alegría, son la risa cristalina saliendo en forma de silueta de agua.
Las lágrimas del cielo que toman forma de lluvia cuando el día se pone melancólico.
Sabes que son lágrimas de un ángel cuando se conmueven todas las fibras de tu piel como si la pena fuera tuya y te estuviera quemando por dentro.
Las lágrimas del mundo de los que no tienen voz, rostro, ni derechos. Con la lengua amordazada, la libertad fracturada y el cuerpo perdido, lastimado o lapidado por fuera y por dentro.
Las de sangre por la pérdida de un hijo. Las de sal que se pierden en el mar del olvido. Las de lluvia cuando Dios lo limpia todo.
Te he llorado todas las lágrimas del mundo, así que no me hables de dolor si no aprendiste a caminar todo el tiempo con una sonrisa en los labios mientras tu corazón yacía roto.

domingo, 24 de abril de 2016

De un mejor amigo a una nada

Debo empezar esta entrada diciendo que me demore aproximadamente una semana y media entre condensarla y tomar decisiones alrededor de ella, si aun te acuerdas de mi sabes que escribo para recordar o para olvidar, no creo que tenga que explicar lo que es en este caso especifico.

Entrando en materia, creo que es en teoría un poco menos doloroso despedirse asi y no llamando para decir que es el adiós y encontrar un repentino rostro de ausencia al otro lado del teléfono y terminar recordando las cosas que duelen y que son irremediables por muy increíble que parezca,


Si le preguntáramos a quien nos conoció en nuestra mejor época supongo que dirían que eramos invencibles casi hechas para ser mejores amigos. en las buenas y en las malas, no sufríamos de ausencias por el contrario sufríamos de exceso de presencia. Hinchas de equipos diferentes pero sentadas de común acuerdo para ver un partido en el que no estar del mismo lado estaba bien. Dirían que fuimos tanto como solo se es con una persona en la vida. (Solo estoy especulando)


Pensando en como decir adiós de una manera coherente resolví hacerlo de una forma especifica que ademas siempre ha unido el vinculo un poco mas letra tras letra, pero curiosamente mis ideas iniciales no se conectaban del todo y no lograba acceder a una linea de prosa digna de el acto en si de una despedida, incluso llegue a pensar que estaba en un error y lo correcto no era despedirme pero decidí tomar decisiones porque llevamos mucho en ese limbo de no entender nada pero querer entenderlo todo. Ya vas a ver que lo logre al fin.


Por favor escuchar antes de.

https://www.youtube.com/watch?v=hYTWs7YdKX0
(Por favor leer los interlineales como pausas para respirar y seguir)



Creo que la amistad no se mide, se disfruta en las horas de sueño que nos despiertan descansados con una sonrisa, por ejemplo.
Creo que trata de insomnios que no son por angustia sino del repaso de la alegría vivida cada minuto del día.
También creo que la amistad, no se mide. Si nos detenemos  pensarlo, de entrada, porque el tiempo parece flotar como nube y desaparecer como fantasma.
Y en otros momentos, pasar por los estados del agua. Irse como río que abandona nuestras manos o quedarse congelado en un recuerdo infinito.
A veces la amistad se trata de comida. Otras, de la silla que te ofrece asiento con los pies cansados o para saltar y evitar un charco de agua.
Se trata de pasos que te llevan a momentos que te urge que comiencen y no quieres que terminen.
La amistad es un abrazo que por alguna extraña razón nos apaga la sed. Nos brinda descanso aunque permanezcamos de pie.
Es sentir que todo el peso te abandona y tú flotas. Es entender que las cosas pasan y aún así todo saldrá bien.
Amistad, son mis ganas de comenzar a escribirte todo aquello que siento, observo, que admiro y pienso.
Es mi voz en las manos, los ojos en mis manos y el corazón en el papel.
Es conexión entre lo que sientes, expresas, piensas, amas y recibes.
Es silencio que baila al son de lo que no todos perciben.
También el ruido abundante que ensordece tus oídos con la risa de las personas que amas.
Y no podría terminar de describir qué tanto es amistad porque todos conocen un rostro distinto de ella y justo así es como se siente.
El rostro de los que amamos, de los que nos mantienen soñando y nos ofrecen su mano para bajar a la tierra.
Nuestro propio rostro lleno de todos los asombros. La alegría que revienta a carcajadas, que comienza en la sonrisa y nos invade hasta que nos duele la panza.
Son mariposas y agua  que extienden las alas.
Por último, amistad eres tú, estés o no, 
Tu conmigo o en cualquier lugar. 
Tu cuando dices Hermano con seguridad
Y lo sé, porque no hay día que mi corazón no se sienta agradecido, debes tenerlo claro.
Y es exactamente por eso que como bien dice Benedetti te libero de mi, de todo este caos que soy,
No sin antes decir que fue increíble este pedacito de algo a tu lado. 
Espero que con este Adiós la carga sea mas ligera y tu mas feliz 
Hay que seguir comunicándonos con imágenes.
Con mucho Amor.

Maria Camila Pulgarin Pardo

viernes, 8 de enero de 2016

No se.

No sé qué tienes que cuanto más te alejas más te quedas.
No sé qué tienes que cuanto más me acerco más me olvido de mí,
y me olvido de que me quieres por quien soy.
Entonces
qué sentido tiene que me olvide de mí,
si mi agonía grita tu nombre y tú respondes.
Qué naufragio es éste si nuestros corazones siguen a flote.
Entonces
qué sentido tiene que te quedes si te alejas.
No sé qué tengo
que desde que pusiste tus manos sobre mí
siento mi cuerpo bonito
y el corazón corriendo.
No sé qué tengo
será Miedo,
de quererte.
Pero es que ya te quiero
y tú me quieres por quien soy,
qué sentido tiene maltratarme
si no hay mejor razón para amarme que precisamente ésa.
Si mis cicatrices ya no pican.
Si mis heridas no duelen.
Qué sentido tiene que te alejes
si no te has movido ni un centímetro.
Que no sé,
que no sé qué tienes
que cuanto más te alejo más te quedas,
que cuanto más te alejas más me quedo,
que cuanto más te alejas
más me alejo
y más absurda
me siento
 Maria Camila Pulgarin Pardo



martes, 5 de enero de 2016

De la serie Volver: Los primeros cinco días de enero.

Vértigo es lo que se siente
al dejarse caer 
por el precipicio abierto a tus caderas,
y reconfortante es ir de sueño en sueño
y de boca en boca
y tirar
porque me toca,
pero que me quieran. 

A veces cerrar heridas es abrir el pecho,
y en esta revolución 
pienso disparar a matar 
hasta que a ti,
querido miedo,
te gane la guerra. 
Mientras tanto,
nosotros,
sobreviviremos algún tiempo mas de la cuenta
lo juro,
nadie va a volver a arrancarte las alas. 
Después de tanta batalla 
y tanta lucha interna,
estoy hecha un cuadro,
cuando en realidad
debería estar hecha un poema. 
Lo intenté una y otra vez
y aun así,
no consigo saciar mis ganas
por dejarme morir en cada carcajada que esbozas,
y suicidarme en todos y cada uno
de tus abismos.
Supongo que por eso
sigo sin poder explicarme
que carajos entiende el mundo por arte,
si ninguno ha visto todavía
la cantidad de paisajes
que te guardas ahí dentro. 
Como entender que en nuestro tiempo
dibujé 53 formas de decirte
que me hacías tan inmortal
y eras tan cordura
que contrastaba lo loca que me estaba volviendo (por ti).


Y hablando de locuras
no queda muy lejos el ir y venir
de esa canción que escuchamos tantas veces
corriendo por tus pestañas
mientras te convertías en un músico 
pudiendo tocarme sin necesitar partitura alguna.
Siempre he sido espectadora
de primera fila
en los conciertos que daban tus manos cada lunes o cada viernes,
deslizándose por mi espalda
como si no hubiera mañana
ni verso,
ni poeta con ganas para escribirlas. 
Estaría dispuesta a todo por traducir mis platos rotos,
por recorrerte en cada viaje
y así,
todos los caminos dejarán de llevar a Roma,
para llegar a tu cama,
que aunque no tiene Coliseo,
ahí mi amor libre mis mejores batallas. 

Atisiempre.


María Camila Pulgarin Pardo.