miércoles, 3 de junio de 2015

Medio pie mas que yo y un cuarto mas de mi estatura.

Aquí otra vez con un plus diferente a la primera, contándote que fuiste un salto en la regla y contigo si que supe como quedarme en una vida y depronto aunque tuvimos altos y bajos, quizás últimamente mas bajos que altos, aquí estamos de nuevo reconstruyendo esta casa donde nos habíamos roto el corazón porque la verdad ¿Quien dijo que los amigos no rompen el corazón?.
La verdad llegue a pensar que eramos un caso perdido y que de eso tan bueno que tuvimos no existiría ni sombra, peor tu eres como una ráfaga de fuego cuando decides irte y yo no tenia idea que parecías ser un frió savecito cuando decidías volver, enfrentamos muchos miedos en cuestión de dos días y estoy orgullosa de nosotras sabes (que personal soy en este escrito) esta vida no seria la que hoy es, si tu no caminaras conmigo en ella.

Después de pasar unos días aferrándome a la idea de que volverías y otros cuantos entendiendo que no lo harías, me encontré en otros días extrañando las conversaciones, las sonrisas, los retos y el fútbol, no se, seguramente eres una de esas personas que la vida tiene destinada para mi y yo nunca me doy cuenta. Tampoco se  el todo de esto pero así de días en días,  un día me encontré regalando cosas, escribiendo detrás de un spiderman y pegando esa imagen en un libro de Kafka, Sonriendo porque definitivamente alguien no sabe hacer barcos y sobretodo agradeciéndole a la vida porque regresaste y de que manera has decidido hacerlo. 
Sin mas que mis palabras como la ultima vez voy a tratar de explicarte como es ahora, o mejor como fue ayer despues de que te fuiste de casa.

Sonreíste
(como cada vez que pregunto algo tonto) 
y me respondiste que a los humanos cobardes
a toda esa gente 
que no se atreve a mirar más allá de sus narices
y se quedan en casa mirando la lluvia desde la ventana.

Te abracé fuerte
como si así pudiese desvanecer 
cada fobia que llevo conmigo.

Porque cielo
yo jamás he sido de esas 
que saltan 
esperando saber volar.
Yo prefiero 
quedarme sentada en el borde del precipicio
y arrojar recuerdos
para mirarlos caer.

Y tú 
que aunque solo midas 
un metro ochenta como mucho
siempre me vas a parecer gigante 
ya sabes 
de esas personas invencibles 
pero que por arte de magia 
caben perfecto en tu sonrisa 
y sus manos parecen hechas 
para ser amigas  con las tuyas.

Que están hechas 
a la medida.

Y no sé con qué sueñes tú
valiente
pero yo ya escribía de ti
incluso sin conocerte. 


Feliz No cumpleaños Manuela Gracias Por Volver
Viste que ya no tenemos que fingir aunque nos duela ..
Escuchalo porfavor. Gracias

Maria camila Pulgarin Pardo.

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